"Sólo sé que no sé nada" Sócrates. Aprende a interrogar razonablemente, a escuchar con atención, a responder serenamente y a callar cuando no tengas nada que decir. Cuando esto aprendas estarás andando por la senda de la sabiduría.

viernes, 15 de julio de 2016

REFLEXIONES: El cambio


Un día, cuando los empleados llegaron a trabajar, encontraron en la recepción un enorme letrero en el que estaba escrito:
" Ayer falleció la persona que impedía el crecimiento de Usted en esta empresa, le invitamos al velorio, en el área deportiva de la empresa.
Al comienzo, todos se entristecieron por muerte de uno de sus compañeros, pero después comenzaron a sentir curiosidad por saber quién era el que estaba impidiendo el crecimiento de sus compañeros y de la empresa.
La aglomeración en el área deportiva era tan grande que fue necesario llamar a la seguridad para organizar la fila en el velorio.
Conforme las personas iban acercándose al ataúd, la excitación aumentaba:
¿Quién será el que estaba impidiendo nuestro progreso?
¡Qué bueno que el infeliz falleció!
Uno a uno, los empleados agitados se aproximaban al ataúd, miraban al difunto tragaban seco. Se quedaban unos minutos en el más absoluto silencio, como si les hubiera tocado las más profundas fibras del alma.
Pues bien, en el fondo del ataúd había un espejo, cada uno se veía a si mismo y leía el siguiente letrero:
"Sólo existe una persona capaz de crecimiento: ¡usted misma!"
Usted es la única persona que puede hacer una revolución en tu vida.
Usted es la única persona que puede perjudicar su vida, y usted es la única persona que puede ayudarse a si misma.
Su vida no cambia porque cambia su jefe, cuando cambia el Presidente de la república, cuando sus amistades cambian, cuando sus padres o su pareja cambian; su vida cambia, amigo, cuando usted cambia, Es usted la única persona responsable por su vida..
Revísese y no se engañe,  entienda que la realidad es como un espejo, que devuelve a cada persona el reflejo de sus propios pensamientos. 
La manera como usted afronta la vida es lo que hace la diferencia.

POEMAS: Vuelta a la patria

VUELTA A LA PATRIA
Juan  Antonio Pérez Bonalde

I
¡Tierra! grita en la proa el navegante
y confusa y distante,
una línea indecisa
entre brumas y ondas se divisa.

Poco a poco del seno
destacándose va del horizonte,
sobre el éter sereno
la cumbre azul de un monte;

y así como el bajel se va acercando,
va extendiéndose el cerro
y unas formas extrañas va tomando;

formas que he visto cuando
soñaba con la dicha en mi destierro.

Ya la vista columbra
las riberas bordadas de palmeras,
y una brisa cargada con la esencia
de violetas silvestres y azahares,
en mi memoria alumbra
el recuerdo feliz de mi inocencia,
cuando pobre de años y pesares
y rico de ilusiones y alegría,
bajo las palmas retozar solía
oyendo el arrullar de las palomas,
bebiendo luz y respirando aromas.

Hay algo en esos rayos brilladores
que juegan por la atmósfera azulada,
que me hablan de ternuras y de amores
de una dicha pasada
y el viento al suspirar entre las cuerdas,
parece que me dice “¿no te acuerdas?”…

Ese cielo, ese mar, esos cocales,
ese monte que dora
el sol de las regiones tropicales…

¡Luz! ¡Luz al fin! –los reconozco ahora:
son ellos, son los mismos de mi infancia,
y esas playas que al sol del mediodía
brillan a la distancia,

¡Oh inefable alegría!
son las riberas de la patria mía!.

Ya muerde el fondo de la mar hirviente
del ancla el férreo diente;
ya se acercan los botes desplegando
al aire puro y blando
la enseña tricolor del pueblo mío.

¡a tierra! ¡a tierra! o la emoción me ahoga,
o se adueña de mí el desvarío!

Llevado en alas de mi ardiente anhelo,
me lanzo presuroso al barquichuelo
que a las riberas del hogar me invita.

Todo es grata armonía; los suspiros
de la onda de zafir que el remo agita;
de las marinas aves
los caprichosos giros;
y las notas suaves, y el timbre lisonjero,
y la magia que toma
hasta en labios del tosco marinero
el dulce son de mi nativo idioma.

¡Volad, volad veloces,
ondas, aves y voces!
Id a la tierra donde el alma tengo
y decidle que vengo
a reposar, cansado caminante,
del hogar a la sombra un solo instante;
decidle que en mi anhelo, en mi delirio
por llegar a la orilla, el pecho siente
dulcísimo martirio;
decidle, en fin que mientras estuvo ausente
ni un día, ni un instante hela olvidado,
y llevadle este beso que os confío,
tributo alentado
que desde el fondo de mi ser le envío.

¡Boga, boga, remero; así… llegamos!
¡Oh emoción hasta ahora no sentida!
¡ya piso el santo suelo en que probamos
El almíbar primero de la vida!

Tras ese monte azul cuya alta cumbre
lanza reto de orgullo
al zafir de los cielos,
está el pueblo gentil donde al arrullo
del maternal amor rasgué los velos
que me ocultaban la primera lumbre.

¡En marcha, en marcha, postillón, agita
el látigo inclemente!
y a más andar, el carro diligente
por la orilla del mar se precipita.

No hay peña ni ensenada que en mi mente
no venga a despertar una memoria,
ni hay ola que en la arena humedecida
no escriba con espuma alguna historia
de los alegres tiempos de mi vida,
Todo me habla de sueños y cantares,
de paz, de amor y de tranquilos bienes,
y el aura fugitiva de los mares
que viene, leda, a acariciar mis sienes,
me susurra al oído
con misterioso acento: “Bienvenido”.

Allá van los humildes pescadores
las redes a tender sobre la arena;
dichosos que no sienten los dolores
ni la punzante pena
de los que lejos de la patria lloran;
infelices que ignoran
la insondable alegría
de los que tristes del hogar se fueron
y luego ansiosos, al hogar volvieron.

Son los mismos que un día,
siendo niño admiraba yo en la playa,
pensando, en mi inocencia
que era la humana ciencia,
la ciencia de pescar con la atarraya.

Bien os recuerdo, humildes pescadores,
aunque no a mí vosotros, que en la ausencia
los años me han cambiado y los dolores.

Ya ocultándose va tras un recodo
que hace el camino, el mar, hasta que todo
al fin desaparece.
Ya no hay más que montañas y horizontes,
y el pecho se estremece
al respirar cargado de recuerdos,
el aire puro de los patrios montes.

De los frescos y límpidos raudales
el murmurio apacible;
de mis canoras aves tropicales
el melodiosos trino que resbala
por las ondas del éter invisible;
los perfumados hálitos que exhala
el cáliz áureo y blando
de las humildes flores del barranco;
todo a soñar convida,
y con suave empeño
se apodera del alma enternecida
la indefinible vaguedad de un sueño.

Y rueda el coche, y detrás de él las horas
deslízanse ligeras
sin yo sentir, que el pensamiento mío
viaja por el país de las quimeras
y sólo hallan mis ojos sin mirada
los incoloros senos del vacío…

De pronto, al descender de una hondonada,
“¡Caracas, allí está!” dice el auriga,
y súbito el espíritu despierta
ante la dicha cierta
de ver la tierra amiga.

Caracas, allí está; sus techos rojos,
su blanca torre, sus azules lomas
y sus bandas de tímidas palomas
hacen nublar de lágrimas mis ojos.
Caracas, allí está; vedla tendida
a las faldas del Ávila empinado,
odalisca rendida
a los pies del sultán enamorado.
Hay fiesta en el espacio y la campiña,
fiesta de paz y amores:
acarician los vientos la montaña;
del bosque los alados trovadores
su dulce canturía
dejan oír en la alameda umbría;
los menudos insectos en las flores
a los dorados pistilos se abrazan;
besa el aura amorosa al manso Guaire,
y con los rayos de la luz se enlazan
los impalpables átomos del aire.
¡Apura, apura, postillón, Agita
el látigo inclemente!

¡Al hogar, al hogar, que ya palpita
por él mi corazón… ¡mas, no –detente!
¡Oh infinita aflicción! ¡Oh desdichado
de mí, que en mi soñar hube olvidado
que ya no tengo hogar!… 

Para, cochero,
tomemos cada cual nuestro camino;
tú, al techo lisonjero
do te aguarda la madre, el ser divino
que es de la vida centro y alegría,
y yo … yo al cementerio
donde tengo la mía.

¡Oh insondable misterio
que trueca el gozo en lágrimas ardientes!
¿En dónde está, Señor, esa tu santa
infinita bondad, que así consientes
junto a tanto placer, tristeza tanta.

II

Madre, aquí estoy; de mi destierro vengo
a darte con el alma el mudo abrazo
que no te pude dar en tu agonía;
a desahogar en tu glacial regazo
la pena aguda que en el pecho tengo
y a darte cuenta de la ausencia mía.

Madre, aquí estoy; en alas del destino
me alejé de tu lado una mañana
en pos de la fortuna
que para ti soñé desde la cuna;
mas, ¡oh suerte inhumana!
Hoy vuelvo, fatigado peregrino,
y sólo traigo que ofrecerte pueda
esta flor amarilla del camino
y este resto de llanto que me queda.
Bien recuerdo aquel día,
que el tiempo en mi memoria no ha borrado;
era de Marzo una mañana fría
y cerraba los cielos el nublado.

Tú en el lecho aún estabas,
triste y enferma y sumergida en duelo,
que con alma de madre contemplabas
el hondo desconsuelo
de verme separar de tu regazo.

Llegó la hora despiadada y fiera,
y con el pecho herido
por dolor hasta entonces no sentido,
fui a darte, madre, mi postrer abrazo
y a recibir tu bendición postrera.

¡Quién entonces pensara
que aquella voz angelical en mi oído
nunca más resonara!
Tú, dulce madre, tú, cuando infelice,
dijiste al estrecharme contra el pecho:
“Tengo un presentimiento que me dice
que no he de verte más bajo este techo”.
Con supremo esfuerzo desliguéme
de los amantes lazos
que me formaban en redor tus brazos,
y fuera me lancé como quien teme
morir de sentimiento…

¡Oh terrible momento!
Yo fuerte me juzgaba,
mas, cuando fuera me encontré y aislado,
el vértigo sentí de pajarillo
que en la jaula criado,
se ve de pronto en la extensión perdido
de las etéreas salas,
sin saber dónde encontrará otro nido
ni a dónde, torpes, dirigir sus alas.

Desató el sollozar el nudo estrecho
que ahogaba el corazón en su quebranto,
y se deshizo en llanto
la tempestad que me agitaba el pecho.
Después, la nave me llevó a los mares,
y llegamos al fin, un triste día
a una tierra muy lejos de la mía,
donde en vez de perfumes y cantares,
en vez de cielo azul y verdes palmas,
hallé nieblas y ábregos, y un frío
que helaba los espacios y las almas.
Mucho, madre, sufrí con pecho fuerte,
mas suavizaba el sufrimiento impío
la esperanza de verte
un tiempo no lejano al lado mío.
¡Ay del mortal que ciego
confía su ventura a la esperanza!…

La ley universal cumplióse luego,
y vi en el alma presta,
la mía disiparse
cual mira en lontananza
torcer el rumbo en dirección opuesta
el náufrago al bajel que vio acercarse.
Bien recuerdo aquel día
que el tiempo en mi memoria no ha borrado
era de Marzo otra mañana fría
y los cielos cerraban otro nublado.

Triste, enfermo y sin calma,
en ti pensaba yo cuando me dieron
la noticia fatal que hirió mi alma,
lo que sentí decirlo no sabría…
sólo sé que mis lágrimas corrieron
como corren ahora, madre mía.

Después al mundo me lancé, agitado,
y atravesé océanos y torrentes,
y recorrí cien pueblos diferentes;
tenue vapor del huracán llevado,
alga sin rumbo que la mar flagela,
viento que pasa, pájaro que vuela.

Mucho, madre. He adquirido
mucha experiencia y muchos desengaños,
y también he perdido
toda la fe de is primeros años.
¡Feliz quien como tú ya en esta vida
no tiene que luchar contra la suerte
y puede reposar en la seguida,
inalterable calma de la muerte;
sin ver ni padecer el mal eterno
que nos hiere doquier con saña cruda,
ni llevar en el pecho el frío interno
de la indomable duda!

¡Feliz quien como tú, con altiveza
reclinó para siempre la cabeza
sobre los lauros del deber cumplido,
cual la reclina, por la muerte herido,
tras el combate rudo
risueño, el gladiador sobre su escudo!.
Esa, madre, es tu gloria
y la alta recompensa de tu historia,
que el premio solo del deber sagrado
que impone el cristianismo
está en el hecho mismo
de haberlo practicado.
Madre, voy a partir: mas parto en clama
y sin decirte adiós, que eternamente
me habrás de acompañar en esta vida;
tú hs muerto para el mundo indiferente,
mas nunca morirás, madre del alma,
para el hijo infeliz que no te olvida.

Y fuera el paso muevo,
y desde su alto y celestial palacio,
su brillo siempre nuevo
derrama el sol cerúleo espacio…
Ya lejos de los tumultos me encuentro,
ya me retiro solitario y triste;
mas ¡ay! ¿a dónde voy? si ya no existe
de hogar y madre el venturoso centro? …
¿a dónde —¡a la corriente de la vida,
a luchar con las ondas brazo a brazo,
hasta caer en su mortal regazo
con alma en paz y con la frente erguida!.

jueves, 14 de julio de 2016

VALORES: Te fuiste Amigo


TE FUISTE AMIGO

Al Prof José Luis Peña Dávila, Arquero de Luces, hoy que parte hacia la eternidad.

Te fuiste Amigo hacia la eternidad,
veo hacia atrás y en el camino de tu existencia están marcadas tus huellas.
Llegaste un día a Turmero, venías de tu pueblito natal, San Juan de Lagunillas, allá en Mérida, Venezuela. Venías con la ilusión, la fuerza y la voluntad de abrir senderos y los abriste durante 52 años en la UEP "Libertador".
Hoy, cuando entregas tu alma al Creador, orgulloso estoy de ti, porque a pulso, con firmeza y con entusiasmo formaste  ciudadanos buenos, útiles y con los mejores valores humanos, inspirándote siempre en nuestro Libertador Simón Bolívar, desde aquellos lejanos años sesenta.

Amigo:
Estoy herido.
Déjame estar cerca, necesito de tu  alivio.
No me hablarás, pero es que no será necesario, tu silencio es lo que pido.
Sólo...eso... amigo mío.

Déjame que cuente, la alegría que hemos tenido.
Deja que yo escuche, la que a tu puerta ha venido.
Compartamos los instantes de nuestros miedos vencidos.
Y, riamos de los que se asoman atrevidos.

¡Qué será de mi cielo, sin tu brillo extendido!

¡Qué será de mi suelo, sin tu espera y tu asilo!

Amigo:
Cada día te bendije,
Porque mi vida,  fue vida por haberte conocido.

Y doy gracias, cada día porque puedo ofrecerte, de  mi destino, todo lo que parte o llega, sin pedirlo.

Y doy gracias porque aceptaste
mis defectos, mis delirios, mis alegrías, mis penas y mis alivios.

Bendito seas, amigo, por haberte conocido.

Paz a tu alma Amigo.

Seguiré aquí, mientras me alcanza el destino,
¡Siempre contigo Amigo, siempre contigo vale, Siempre Amigos

Turmero, julio 14 de 2016

lunes, 11 de julio de 2016

CIENCIAS, MARIE CURIE



 
 Marie Salomea Skłodowski Boguska,

Mejor conocida como Marie Curie, fue una química y física polaca —nacionalizada francesa— del siglo XIX y XX
Nació el 7 de noviembre de 1867 en Varsovia (Polonia ).
Fue la última de los cinco hijos de los maestros Bronislawa Boguska, y Wladyslaw Sklodowski, quien impartía clases de matemáticas y física.

Marie tenía una memoria envidiable y era muy analítica en cada actividad que realizaba, era una apasionada por la lectura y siempre demostró interés por la física y por la historia; a los 17 años recibió una medalla de oro por su rendimiento académico; sin embargo, las limitaciones en las condiciones familiares le  imposibilitaba iniciar sus estudios superiores, y peor aún, la Universidad de la ciudad natal no aceptaba el ingreso de mujeres; ante estos obstáculos decidió impartir clases de física y matemática a niños en una zona  más alejada.
Casi en secreto, comenzó estudios dos años después en la que se llamó la “Universidad Ambulante” bajo fuerte tensión debido a que éste centro trabajaba de forma oculta ante autoridades polacas. Se mantuvo en Varsovia hasta 1891 para trasladarse a París a continuar los estudios, matriculando un curso de Ciencias en la Universidad de la Sorbona.
Ésta joven polaca que caminaba por los pasillos de aquella prestigiosa facultad se le conocía como la extranjera de nombre difícil de pronunciar; siempre puntual ocupaba un lugar en la primera fila de la clase de física; era tímida y de vestir sencillo pero en su mundo interno llevaba sus luchas y  las ganas de estudiar: Tenía algunos ahorros llevados de Polonia y algún dinero que su padre le hacía llegar, de este modo lograba humildemente cubrir todos sus gastos, y cuando la pobreza llegaba al límite se concentraba en su deseo por estudiar, investigar y conocer nuevas disciplinas del saber.
Entre su rutina y su pasión por la ciencia, en 1894 conoce a quien sería su esposo, Pierre Curie, físico de profesión, que a los treinta y cinco (35) años  compartía con ella el gusto por la investigación, en su presencia manifestaba inteligencia y distinción, y es junto con Pierre que Marie hizo historia; para ese año ya merecía una licenciatura en física y una en matemática. Es en 1894, cuando se Marie y Pierre se encuentran por primera vez en un laboratorio y desde ese instante simpatizaron en su compartir, él por su parte desde el inicio se desconcertó con la capacidad de aquella Polaca que tenía en sus manos y en su espíritu un poder que se manifestaba hasta en la particular forma de hablar, en sus análisis e interpretaciones de las más complejas ecuaciones matemáticas. Es así como nace una conexión entre ellos, Pierre comenzó a admirar en Marie no sólo su pasión por el trabajo, sino su nobleza como persona. A los pocos meses surge la propuesta de matrimonio entre los que serían llamados el matrimonio Curie, propuesta que tardó casi un año en ser aceptada por la Polaca, quien con el tiempo refiriéndose a su marido escribió: "Fui golpeada por la expresión de su mirada clara y ligera, apariencia de abandono de su alta estatura. Su voz un poco lenta y reflexiva, su simplicidad y su sonrisa a la vez grave y joven inspiraban confianza"
año de 1897 comienzan sus estudios, sobre radiación espontánea emitida por el Uranio, tema desarrollado y descubierto por el profesor de Marie, Henri Becquerel. El primer descubrimiento fue que el Torio (Th) emite el mismo tipo de radiación que el Uranio de forma espontanea; con ello Marie Curie  realiza sus investigaciones con éstos elementos radiactivos “que la radiación era una propiedad ligada al interior del átomo mismo”, descubrimiento revolucionario para la física en ese momento histórico.
Ese mismo año nace la primera hija de la pareja, Irene Curie,
Las investigaciones continuaron y un año después ya habían descubierto un nuevo elemento, llamándolo Polonio; seguido a éste gran descubrimiento obtienen a partir de sus consecutivos estudios el Radio, momento en el cual lograron apenas un decigramo del elemento puro, elemento radioactivo que tenía una naturaleza química algo similar al Bario, determinaron su peso atómico y le dieron el nacimiento oficial a éste nuevo elemento. Es así como su tesis doctoral se tituló: “Investigaciones sobre sustancias radioactivas”, convirtiéndose en la pionera en éste campo de estudio que tantos aportes actualmente ofrece al ser humano, principalmente en la medicina.
Marie Curie se convierte para 1903 en la primer mujer en merecer un Premio Nobel (Física) por sus investigaciones en radiactividad, estudios que continuaron mientras ella y Pierre compartían largas horas en el laboratorio entre ecuaciones, radiaciones, libros y sonrisas de satisfacción; este Premio Nobel la pareja lo compartió con Antoine Henri Becquerel. Pocos meses después en 1904 nace su segunda hija Eve Curie, quien iba a ser la que bajo sus letras trazara una de las más hermosas biografías de su madre titulada “Madame Curie”, se destacó en áreas como el periodismo, la música y la literatura.
Para 1906 y con sus dos hijas, Marie Curie queda viuda tras un trágico accidente en el que pierde la vida Pierre Curie; ella continua sus estudios con el propósito de perpetuar el trabajo de ambos, ocupa su lugar en el puesto de Profesora de Química en la facultad de Ciencias, noticia que impactó al mundo entero al convertirse en la primer mujer con éste mérito. A ritmo del tiempo continuó sus trabajos y en 1909 la "Universite de París" le construye un laboratorio llamado "Institut du Radium" para que continuara con sus estudios.
En 1911, se le otorga un segundo Premio Nobel, ésta vez en el área de la Química, convirtiéndose de ésta forma en no sólo la primer mujer, sino en la primera persona en recibir dos Premios Nobel hasta ese momento en la historia. Su entusiasmo y pasión por el trabajo eran incesantes, más aún cuando se trataba de conseguir fondos económicos para sus investigaciones sobre radioactividad; con su causa logró establecer laboratorios de radioactividad en Paris y también en su querida cuna natal Varsovia.
Inexorable transcurría el tiempo y es así como es nombrada Directora del Instituto de Radio de París en 1914, fundando a su vez lo que se llamaría el Instituto Curie; con el paso del tiempo para satisfacción personal Marie Curie logra apoyar económicamente instituciones como la "Universidad de Varsovia" en el país que la vio nacer, en la cuidad en la que de pequeña ya soñaba con investigar, conocer y crear.
Después de la guerra, en el año 1921, Marie Curie, brinda una serie de conferencias internacionales, muy cotizadas en todas partes del mundo, sin embargo, uno de los casos más recordados es el de un grupo de mujeres de Pittsburgh quienes logran recaudar el equivalente al precio de un gramo de Radio para que ella fuera a visitarlas y a ofrecerles unas conferencias, en ese momento eran unos $100 000, viaja con sus hijas a los Estados Unidos ocasionando un movimiento periodístico inimaginable, esta sería toda una aventura para aquellas tres mujeres quienes fueron recibidas con honores en aquel país, sin embargo, no era del total agrado de Marie Curie, quien prefería la tranquilidad de su laboratorio, en París, el mar, los periodistas y la fama definitivamente no eran lo suyo.

A pesar de esto, en 1929 nuevamente sus seguidoras estadounidenses le ofrecen otro gramo de Radio; Marie lo dona posteriormente a su hija Irene junto con sus investigaciones para que continúe con sus estudios.
Marie Curie fallece el 4 de julio de 1934 en Sallanches, víctima de leucemia, debido a la alta y constante exposición a la radiación durante sus estudios científicos, dato relevante, ya que con éstos estudios esta eminente investigadora contribuyó en múltiples avances médicos y científicos. Durante su vida Marie Curie se dedicó por completo a los demás, primero a sus hermanos, sus padres y al partir a París a su esposo, sus hijas y a su amada ciencia con la que obtuvo descubrimientos de trascendencia inigualable de la cuál  millones de seres humanos se beneficiaron y se continúan beneficiando. Murió bajo la misma sencillez que la vio nacer, no hubo grandes ceremonias, ni reconocimientos ante su fallecimiento, partió en la compañía de sus hijas, sus grandes amores.
Por su parte, las hijas de esta brillante pareja de científicos destacaron cada una en su área. Irene al año de fallecer su madre recibió junto con su esposo un Premio Nobel en Química por el descubrimiento de otros elementos radioactivos, y sus aportes en el área de radioisótopos artificiales por bombardeo de elementos como el boro, aluminio y magnesio con partículas alfa, equivalentes a núcleos de helio, manera en la cual demostró como los radioisótopos inestables emiten radiación en busca de la mayor estabilidad posible. Junto con su esposo se dedicó a la investigación en el laboratorio de ambos y a la docencia; Irene muere en 1958 producto del debilitamiento de su salud, luego de padecer por tuberculosis y afectada por su exposición a la radiación al igual que su madre. Su hermana Eve Curie, se desempeño más en su don artístico a primera edad como pianista siendo graduada en Ciencia y Filosofía, le llamaban “La mujer de los ojos de Radio” por el elemento descubierto por su madre, además de su entusiasmo permanente; al morir su madre, relata una biografía que llegó a ser producida en Hollywood y que es considerada una joya, un regalo de ella para la mujer que le dio la vida. Eve Curie falleció en el 2007 en New York pasados ya sus 100 años.
Traduzca:

MARIE CURIE
Marie was awarded the Nobel Prize in Chemistry in 1911 for the discovery of radium and polonium. This important event occurred as she underwent a dramatic period in her life. Her supposed affair with her colleague Paul Langevin had turned into a scandal with the publication of correspondence that they claimed, in vain, had been falsified. The French authorities were shaken enough by the campaign against Marie that they pushed for her to resign. A delegation from the Warsaw Scientific Society, headed by the famous Polish writer and Nobel Prize winner Henryk Sienkiewicz, visited Marie in Paris. They asked her to return to Warsaw and continue her research there. She refused. However, in 1913 she accepted the position of honorary direpctor of the Radiological Laboratory in Warsaw and was admitted as an honorary member of the Warsaw Scientific Society, although she remained in Paris.
Her own laboratory, in rue Cuvier, was not large enough for the increasing number of scientists interested in the new field of radioactivity. The “fight for a laboratory” came to fruition in 1912 with the construction of the Radium Institute. The first part of the laboratory was nearly finished when the war broke out in 1914. During the four years of the war, Marie’s main preoccupation was organizing radiology and radiotherapy services for military hospitals.
With the war over, the Radium Institute slowly resumed its research in a country ruined by the war. In 1921, Marie Mattingly Meloney, the editor of a women’s magazine in the United States, organized a subscription campaign among American women in order to offer one gram of radium to Marie Curie on her visit to the States. Marie’s subsequent visit culminated with a reception at the White House with President Warren G. Harding. She came back from her travels with additional funds, equipment, and radioactive products for the Radium Institute.
At the same time, the Curie Foundation was created. Marie strongly supported the medical use of X-rays and radium radiation to treat cancer. She became a very active vice president in the International Committee on Intellectual Cooperation created by the League of Nations. Since Poland had become a free nation again, she visited with her family on different occasions. The last time was in 1932 when she took part, as honorary director, in the opening ceremony of the Warsaw Radium Institute. She donated to the Institute the gram of radium bought with the money collected in the States in 1929 via a second subscription campaign."



domingo, 10 de julio de 2016

POEMAS SELECTOS



DEBER DE AMAR
(A la Patria)

José Gautier  Benítez


Mientras errante por extraño suelo
me acuerde de mi patria;
mientras el santo amor de la familia
guarde mi alma;
mientras tenga mi mente inspiraciones,
sonidos mi garganta;
mientras la sangre por mis venas corra,
tengo que amarla.

Mientras pueda a los cielos levantarse
tranquila mi mirada;
mientras me dé su aroma delicado
la flor de la esperanza;
mientras tenga de amor gratos ensueños
ilusiones doradas;
mientras tenga vida y sentimiento,
tengo que amarla.

Mientras guarde el santuario de mi pecho
de gratitud la llama;
mientras recuerde de mi dulce niña
el dolor y las lagrimas;
mientras recuerde que mi amor ha sido
su dicha y su desgracia;
mientras haya virtud, lealtad, nobleza,
tengo que amarla.

¡Sean mis sueños de placer y dicha
como sombras livianas;
sea mi pobre corazón un campo
sin verdor ni fragancia;
que no encuentre jamás en mi existencia
auroras de bonanza;
que mi vida sea un largo sufrimiento,
primero que olvidarla!

Que no pruebe jamás la miel del beso
de mi madre adorada;
que nunca aborde mi velera nave
al puerto de mi patria;
que las olas arrojen mi cadáver
sobre ignorada playa, 
todo, todo, lo juro! lo prefiero
primero que olvidarla.

viernes, 8 de julio de 2016

POEMAS SELECTOS


Hormiguero
LAS REPÚBLICAS

José María Gabriel y Galán

I

He admirado el hormiguero
cuando henchían su granero
las innúmeras hormigas.
He observado su tarea
bajo el fuego que caldea
la estación de las espigas.

Esquivando cien alturas
y salvando cien honduras,
las conduce hasta las eras
un sendero largo y hondo
que labraron desde el fondo
de las lóbregas paneras.

Y en hileras numerosas
paralelas, tortuosas,
van y vienen las hormigas...
La vereda es dura y larga,
pesadísima la carga
y axfisiantes las fatigas;

mas la activa muchedumbre
sobre el hálito de lumbre
que la tierra reverbera,
senda arriba y senda abajo,
se embriaga en el trabajo
que le colma la panera.

Son comunes los quehaceres,
son iguales los deberes,
los derechos son iguales,
armoniosa la energía,
generosa la porfía,
los amores fraternales.

Si rendida alguna obrera
por avara no subiera
con la carga la alta loma,
la hermanita más cercana,
con amor de buena hermana,
la mitad del peso toma.

Nadie huelga ni vocea,
nadie injuria ni guerrea,
nadie manda ni obedece,
nadie asalta el gran tesoro,
nadie encienta el grano de oro
que al tesoro pertenece...

He observado el hervidero
del innúmero hormiguero
en sus horas de fatigas...
Si en los ocios invernales
sus costumbres son iguales
¡son muy sabias las hormigas!

II

He observado la colmena
al mediar una serena
tarde plácida de mayo.
La volante, la sonora
muchedumbre zumbadora
laboraba sin desmayo.

¡Qué magnífica opulencia
la de aquella florescencia
de los campos amarillos!
Madreselvas y rosales,
abavanzos y zarzales,
mejoranas y tomillos...

Todo vivo, todo hermoso,
todo ardiente y oloroso,
todo abierto y fecundado:
los perales del plantío,
los cantuesos del baldío,
las campánulas del prado...

Y en corolas hechiceras,
y en pletóricas anteras,
y en estilos diminutos,
y en finísimos estambres
van buscando los enjambres
las esencias de los frutos.

Y los finos aguijones
en robadas libaciones
van llevando a los talleres
lo mejor de la riqueza
que vertió Naturaleza
por los términos de Ceres.

Zumba el himno rumoroso
del trabajo fructuoso
con monótona dulzura:
las obreras impacientes
salen y entran diligentes
por la estrecha puerta oscura.

Las que dentro descargaron
las esencias que libaron,
palpitantes aparecen,
vuelo toman oscilante
y en la atmósfera radiante
volando desaparecen.

Las que tornan presurosas
con sus cargas deliciosas
de ambrosías y colores,
no parecen volanderas
juiciosísimas obreras,
sino aladas lindas flores.

No se estorban ni detienen
las que ricas de oro vienen,
las que en busca van de oro...
Unas liban y acarrean,
otras labran y moldean,
¡todas hinchen el tesoro!

Y hacinados en los cienos,
expulsados de los senos
del alcázar del trabajo,
los cadáveres viscosos
de los zánganos ociosos
se corrompen allá abajo...

III

Cosas buenas he aprendido
contemplando embebecido
resbalar por la hondanada
la sonora algarabía
de la alegre pastoría
que despunta la otoñada.

¡Qué bien suenan sobre fondo
de quietides dulce y hondo
el latir de roncos perros,
el vibrar de los silbidos,
el clamor de los balidos
y el rum rum de los cencerros!

Y cayendo sobre el coro
como lágrimas de oro
de la vida natural,
¡qué amorosas complacencias
desparraman las cadencias
de la gaita del zagal!

Blandamente resbalando
las ovejas van pasando;
paz y hierba van paciendo;
los bocados que una deja
son bocados de otra oveja
que a la hermana va siguiendo.

Los corderos baladores
van en grupos triscadores
asaltando los repechos,
coronando los cerrillos
y brincando los helechos.

Y el que topa con la ubre
o la lo lejos la descubre,
bala y corre hacia la oveja,
se arrodilla tembloroso,
llena el cuajo, trisca airoso
y espojándose se aleja.

En la honrada pastoría
cada amante madre cría
su corderuelo querido...
¡No hay cordero destetado
porque lo haya abandonado
la madre que lo ha parido!

Venerable pastor viejo
con zamarra de pellejo
de los muertos recentales
siempre atento vigilando
el rebaño va guiando
por los buenos pastizales.

Como abuelo que a su niño
lleva en brazos con cariño,
rebosante de placer,
el silvestre viejo austero
lleva al trémulo cordero
que ha acabado de nacer.

Los zagales silbadores,
los ingenuos tañedores
de la gaita cadenciosa,
viendo van las avanzadas
y alegrando con tonadas
la piära rumorosa.

Y librándola de robos
de raposas y de lobos,
van retándolos a muerte
dos mastines corpulentos
con ojos sanguinolentos,
paso grave y pecho fuerte.

El pastor es cuidadoso,
el otoño es amoroso,
son alegres los rapaces,
las ovejas obedientes,
los mastines muy valientes
y los campos muy feraces...

Han gozado mis pupilas
la visión de las tranquilas
ovejitas resbalando...
Paz y hierba van paciendo,
dulce vida van viviendo,
grata huella van dejando...

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 

Esta vida que vivimos
los que reyes nos decimos
de este mundo engañador,
no es la vida sabia y sana...
¡Ay! La república humana
me parece la peor!...

jueves, 7 de julio de 2016

QUÍMICA


NOMENCLATURA Y ESTEQUIOMETRÍA 
Prof. Gonzalo V Solano L
1. Balancee las ecuaciones químicas siguientes:

i)   Fe + FeCl3  →  FeCl2
ii)  Na2CO3+ CaCl2  →  CaCO3   +   NaCl
iii) NaCl  + AgNO3  →  NaNO3   +   AgCl
iv) KCl  + AgNO3  →  KNO3   +   AgCl


2.- indique:

a) En una columna la fórmula y el nombre de las sales haloideas presentes en cada una de las ecuaciones dadas

b) En otra columna, separada de la anterior, escriba la fórmula y el nombre de las oxisales presentes en dichas ecuaciones. 

c) La fórmula y nombre de los ácidos hidrácidos y oxácidos de los cuales derivan las sales indicadas en (a) y en (b)

d) La fórmula y el nombre de los óxidos ácidos o anhídridos de los que proceden los oxácidos mencionados en (c)

e) La valencia o el estado de oxidación de cada elemento químico presente en los compuestos mencionados en los apartes (a) hasta (d)

f) Los cationes y aniones presentes en cada ecuación, estado de oxidación y nombre de cada uno.

g) Calcule la masa molar de los compuestos obtenidos en (a), (b), (c),  (d) y (f)

h) Convierta a gramos 1,25 x 10-2 moles de  las sales escritas en cada ecuación

i) Transforme a moles
2¾ kg de los oxácidos y ácidos hidrácidos de los cuales provienen las sales presentes en cada ecuación dada para el balanceo.


j) Escriba las relaciones estequiométricas entre los reactivos de las ecuaciones ya balanceadas.

k) Escriba las relaciones estequiómetricas entre reactivos y productos de cada ecuación química una vez balanceadas

l) Supóngase que dispone de 30 y 50 g, respectivamente, de cada reactivo presente en las ecuaciones (i) hasta (iv), señale el reactivo limitante y la masa en gramos de cada producto. Compruebe los resultados.

miércoles, 6 de julio de 2016


QUÍMICA

FÓRMULA MOLECULAR
 La fórmula molecular expresa el número real de átomos que forman una molécula a diferencia de la fórmula química que es la representación convencional de los elementos que forman una molécula o compuesto químico. Una fórmula molecular se compone de símbolos y subíndices numéricos; los símbolos corresponden a los elementos que forman el compuesto químico representado y los subíndices son la cantidad de átomos presentes de cada elemento en el compuesto. Por ejemplo, una molécula de sacarosa queda descrita por la fórmula molecular C12H22O11 e indica que posee doce (12) átomos de carbono, veintidos (22) átomos de hidrógeno y once (11) átomos de oxígeno. El término se usa para diferenciar otras formas de representación de estructuras químicas, como la fórmula desarrollada o la fórmula semidesarrollada. La fórmula molecular se utiliza para la representación de los compuestos inorgánicos y en las ecuaciones químicas. También es útil en el cálculo de las masas molares.
En sentido estricto, varios compuestos iónicos, como el cloruro de sodio no deben ser representados por una fórmula molecular ya que es imposible distinguir átomos o moléculas independientes; por esto, sólo es posible hablar de fórmula empírica. Ejemplo: NaCl es la fórmula del cloruro de sodio, e indica que por cada catión sodio (Na+), existe un ión cloruro (Cl-).
Otro ejemplo: Ca(OH)2 es la fórmula del hidróxido de calcio, denota que por cada catión calcio, (Ca+2), existen dos aniones oxhidrilos (OH-).

martes, 5 de julio de 2016

El Nazareno de San Pablo

EL NAZARENO DE SAN PABLO

Cada miércoles de la Semana Santa, el llamado Miércoles del Dolor,  una densa multitud de feligreses desborda la Basílica de Santa Teresa en Caracas para adorar y "pagar promesa" al Nazareno de San Pablo, imagen que es custodiada en este recinto desde 1880.
Desde el amanecer los devotos se congregan para agradecer a Cristo los favores recibidos y acuden en su honor ataviados con túnicas morada, orquídeas – flor nacional de Venezuela–, crucifijos y otros símbolos religiosos para pedir salud, bienestar y paz; muchos pagan su promesa recorriendo de rodillas o descalzos los espacios adyacentes a la Basílica.
El Nazareno de San Pablo, advocación de Jesucristo, es una talla realizada en madera de Sevilla atribuida al escultor español Felipe de Ribas; remite al forzoso tramo sufrido por Cristo al llevar a cuestas la Cruz, y su rostro gacho lacerado por una corona de espinas muestra la voluntad de aceptación del dolor en lugar de todos los hijos de Dios. Suele vestir galas para la celebración la fiesta tradicional del Miércoles Santo, una hermosa túnica morada adornada con hilos de oro y enmarcado de orquídeas.
escultura del Nazareno de San Pablo es atribuida al escultor Felipe de Ribas.
La leyenda relata que cuando el artista culminó su obra y se paró frente a ella para admirarla, escuchó una voz que salía de la imagen diciéndole: “¿Dónde me viste que me has hecho tan perfecto?”, el tallista, impresionado, cayó al suelo y murió.

Esta imagen durante muchos años recibió culto en la capilla San Pablo hasta que en el año 1880, cuando el entonces presidente fe la República Antonio Guzmán Blanco ordenó demoler dicha Capilla y construyó en el mismo lugar el Teatro Municipal de Caracas.
La leyenda  cuenta que cuando Guzmán inauguró el teatro, estando en su palco presidencial, vio al Nazareno y este le preguntó “¿Dónde está mi iglesia?”, lo que motivó a que el entonces Presidente le comentara a su esposa lo ocurrido.

Pero esta no era la única conversación que habían tenido el Presidente y su esposa por el Nazareno, pues ella se encontraba molesta por la demolición de la iglesia. Es allí cuando Guzmán Blanco toma la decisión de mandar a construir la basílica Santa Teresa en honor a ella y fue trasladada la santa imagen.

La talla del Nazareno de San Pablo fue traída al país por Fray González de Acuña y la consagró en 1674 a la antigua Capilla de San Pablo, el Ermitaño –ubicada en los terrenos que actualmente ocupa el Teatro Municipal–. Para el año 1696 una epidemia de viruela azotaba la ciudad, así que la imagen fue sacada en procesión para pedir por los enfermos; cuenta la historia que la talla tropezó con un limonero, de cuyas ramas se desprendieron los frutos y se alojaron en las espinas de la corona, lo cual fue asumido por los fieles como una señal que motivó a la elaboración de una bebida de limones que se le ofreció a los enfermos, obteniendo rápidamente su curación milagrosa. Por este hecho se la conoce también como El Limonero del Señor.

El Miércoles Santo a las doce del mediodía se inician en la Basílica las 18 eucaristías hasta las cinco de la tarde, cuando se efectúa la Procesión del Nazareno de San Pablo o Limonero del Señor. Los devotos que asisten para adorar la imagen no sólo provienen de Caracas y zonas aledañas, sino de cualquier rincón de Venezuela e incluso de otros países. Muchos van como observadores admirados  de apreciar la profunda devoción y comunión que se da en tan noble evento de la Fe en el imponente edificio de la Basílica de Santa Teresa –erigida, como antes anotamos,  por orden de Antonio Guzmán Blanco como parte de su plan urbanizador para la Caracas de fines del siglo XIX.
El egregio poeta venezolano Andrès Eloy Blanco compuso el poema El Limonero del Señor  y cuyo texto completo es el siguiente.

El Limonero Del Señor
Andrés Eloy Blanco

En la esquina de Miracielos
agoniza la tradición.
¿Qué mano avara cortaría
el limonero del Señor...?
Miracielos; casuchas nuevas,
con descrédito del color;
antaño hubiera allí una tapia
Y una arboleda y un portón.
Calle de piedra; el reflejo
encalambrado de un farol;
hacia la sombra, el aguafuerte
abocetada de un balcón,
a cuya vera se bajara,
para hacer guiños al amor,
el embozo de Guzmán Blanco
En algún lance de ocasión.
En el corral está sembrado,
junto al muro, junto al portón,
y por encima de la tapia
hacia la calle descolgó
un gajo verde y amarillo
el limonero del Señor.
Cuentan que en pascua lo sembrara,
el año quince, un español,
y cada dueño de la siembra
de sus racimos exprimió
la limonada con azúcar
Para el día de San Simón.
Por la esquina de Miracielos,
en sus Miércoles de dolor,
el Nazareno de San Pablo
Pasaba siempre en procesión.
Y llegó el año de la peste;
moría el pueblo bajo el sol;
con su cortejo de enlutados
pasaba al trote algún doctor
y en un hartazgo dilataba
su puerta «Los Hijos de Dios».
La Terapéutica era inútil;
andaba el Viático al vapor
Y por exceso de trabajo
se abreviaba la absolución.
Y pasó el Domingo de Ramos
y fue el Miércoles del Dolor
cuando, apestada y sollozante,
la muchedumbre en oración,
desde el claustro de San Felipe
hasta San Pablo, se agolpó.
Un aguacero de plegarias
asordó la Puerta Mayor
y el Nazareno de San Pablo
salió otra vez en procesión.
En el azul del empedrado
regaba flores el fervor;
banderolas en las paredes,
candilejas en el balcón,
el canelón y el miriñaque
el garrasí y el quitasol;
un predominio de morado
de incienso y de genuflexión.
—¡Oh, Señor, Dios de los Ejércitos.
La peste aléjanos, Señor...!
En la esquina de Miracielos
hubo una breve oscilación;
los portadores de las andas
se detuvieron; Monseñor
el Arzobispo, alzó los ojos
hacia la Cruz; la Cruz de Dios,
al pasar bajo el limonero,
entre sus gajos se enredó.
Sobre la frente del Mesías
hubo un rebote de verdor
y entre sus rizos tembló el oro
amarillo de la sazón.
De lo profundo del cortejo
partió la flecha de una voz:
—¡Milagro...! ¡Es bálsamo, cristianos,
el limonero del Señor...!
Y veinte manos arrancaban
la cosecha de curación
que en la esquina de Miracielos
de los cielos enviaba Dios.
Y se curaron los pestosos
bebiendo el ácido licor
con agua clara de Catuche,
entre oración y oración.
Miracielos: casuchas nuevas;
la tapia desapareció.
¿Qué mano avara cortaría
el limonero del Señor...?
¿Golpe de sordo mercachifle
o competencia de Doctor
o despecho de boticario
u ornamento de la población...?
El Nazareno de San Pablo
tuvo una casa y la perdió
y tuvo un patio y una tapia
y un limonero y un portón.
¡Malhaya el golpe que cortara
el limonero del Señor...!
¡Mal haya el sino de esa mano
que desgajó la tradición...!
Quizá en su tumba un limonero
floreció un día de Pasión
y una nueva nevada de azahares
sobre la cruz desmigajó,
como lo hiciera aquella tarde
sobre la Cruz en procesión,
en la esquina de Miracielos,
¡el limonero del Señor...!

DISCURSOS MEMORABLES (2)

¡No pasarán! 
Dolores Ibarruri ''La Pasionaria''


Llamamiento pronunciado por la Pasionaria, el 19 de julio de 1936.

¡Obreros! ¡Campesinos! ¡Antifascistas! ¡Españoles patriotas!...

Frente a la sublevación militar fascista ¡todos en pie, a defender la República, a defender las libertades populares y las conquistas democráticas del pueblo!...

A través de las notas del gobierno y del Frente Popular, el pueblo conoce la gravedad del momento actual. En Marruecos y en Canarias luchan los trabajadores, unidos a las fuerzas leales a la República, contra los militares y fascistas sublevados.

Al grito de ¡el fascismo no pasará, no pasarán los verdugos de octubre!... los obreros y campesinos de distintas provincias de España se incorporan a la lucha contra los enemigos de la República alzados en armas. Los comunistas, los socialistas y anarquistas, los republicanos demócratas, los soldados y las fuerzas fieles a la República han infligido las primeras derrotas a los facciosos, que arrastran por el fango de la traición el honor militar de que tantas veces han alardeado.

Todo el país vibra de indignación ante esos desalmados que quieren hundir la España democrática y popular en un infierno de terror y de muerte.

Pero ¡no pasarán!

España entera se dispone al combate. En Madrid el pueblo está en la calle, apoyando al gobierno y estimulándole con su decisión y espíritu de lucha para que llegue hasta el fin en el aplastamiento de los militares y fascistas sublevados.

¡Jóvenes, preparaos para la pelea!

¡Mujeres, heroicas mujeres del pueblo! ¡Acordaos del heroísmo de las mujeres asturianas en 1934; luchad también vosotras al lado de los hombres para defender la vida y la libertad de vuestros hijos, que el fascismo amenaza!

¡Soldados, hijos del pueblo! ¡Manteneos fieles al gobierno de la República, luchad al lado de los trabajadores, al lado de las fuerzas del Frente Popular, junto a vuestros padres, vuestros hermanos y compañeros! ¡Luchad por la España del 16 de febrero, luchad por la República, ayudadlos a triunfar!

¡Trabajadores de todas las tendencias! El gobierno pone en nuestras manos las armas para que salvemos a España y al pueblo del horror y de la vergüenza que significaría el triunfo de los sangrientos verdugos de octubre.

¡Que nadie vacile! Todos dispuestos para la acción. Cada obrero, cada antifascista debe considerarse un soldado en armas.

¡Pueblos de Cataluña, Vasconia y Galicia! ¡Españoles todos! A defender la República democrática, a consolidar la victoria lograda por el pueblo el 16 de febrero.

El Partido Comunista os llama a la lucha. Os llama especialmente a vosotros, obreros, campesinos, intelectuales, a ocupar un puesto en el combate para aplastar definitivamente a los enemigos de la República y de las libertades populares. ¡Viva el Frente Popular! ¡Viva la unión de todos los antifascistas! ¡Viva la República del pueblo! ¡Los fascistas no pasarán! ¡No pasarán!

DISCURSOS MEMORABLES




Martin Luther King, Jr.
"Tengo un sueño"
DISCURSO EN WASHINGTON, D.C.
el 28 de agosto de 1963 delante del monumento a Abraham Lincoln en Washington, DC, (EE.UU) durante una histórica manifestación de más de 200,000 en pro de los derechos civiles para los negros en los EE.UU.

Estoy orgulloso de reunirme con ustedes hoy, en la que será ante la historia la mayor manifestación por la libertad en la historia de nuestro país.
Hace cien años, un gran estadounidense, cuya simbólica sombra nos cobija hoy, firmó la Proclama de la emancipación. Este trascendental decreto significó como un gran rayo de luz y de esperanza para millones de esclavos negros, chamuscados en las llamas de una marchita injusticia. Llegó como un precioso amanecer al final de una larga noche de cautiverio. Pero, cien años después, el negro aún no es libre; cien años después, la vida del negro es aún tristemente lacerada por las esposas de la segregación y las cadenas de la discriminación; cien años después, el negro vive en una isla solitaria en medio de un inmenso océano de prosperidad material; cien años después, el negro todavía languidece en las esquinas de la sociedad estadounidense y se encuentra desterrado en su propia tierra.
Por eso, hoy hemos venido aquí a dramatizar una condición vergonzosa. En cierto sentido, hemos venido a la capital de nuestro país, a cobrar un cheque. Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y de la Declaración de Independencia, firmaron un pagaré del que todo estadounidense habría de ser heredero. Este documento era la promesa de que a todos los hombres, les serían garantizados los inalienables derechos a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.
Es obvio hoy en día, que Estados Unidos ha incumplido ese pagaré en lo que concierne a sus ciudadanos negros. En lugar de honrar esta sagrada obligación, Estados Unidos ha dado a los negros un cheque sin fondos; un cheque que ha sido devuelto con el sello de "fondos insuficientes". Pero nos rehusamos a creer que el Banco de la Justicia haya quebrado. Rehusamos creer que no haya suficientes fondos en las grandes bóvedas de la oportunidad de este país. Por eso hemos venido a cobrar este cheque; el cheque que nos colmará de las riquezas de la libertad y de la seguridad de justicia.
También hemos venido a este lugar sagrado, para recordar a Estados Unidos de América la urgencia impetuosa del ahora. Este no es el momento de tener el lujo de enfriarse o de tomar tranquilizantes de gradualismo. Ahora es el momento de hacer realidad las promesas de democracia. Ahora es el momento de salir del oscuro y desolado valle de la segregación hacia el camino soleado de la justicia racial. Ahora es el momento de hacer de la justicia una realidad para todos los hijos de Dios. Ahora es el momento de sacar a nuestro país de las arenas movedizas de la injusticia racial hacia la roca sólida de la hermandad.
Sería fatal para la nación pasar por alto la urgencia del momento y no darle la importancia a la decisión de los negros. Este verano, ardiente por el legítimo descontento de los negros, no pasará hasta que no haya un otoño vigorizante de libertad e igualdad.
1963 no es un fin, sino el principio. Y quienes tenían la esperanza de que los negros necesitaban desahogarse y ya se sentirá contentos, tendrán un rudo despertar si el país retorna a lo mismo de siempre. No habrá ni descanso ni tranquilidad en Estados Unidos hasta que a los negros se les garanticen sus derechos de ciudadanía. Los remolinos de la rebelión continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que surja el esplendoroso día de la justicia. Pero hay algo que debo decir a mi gente que aguarda en el cálido umbral que conduce al palacio de la justicia. Debemos evitar cometer actos injustos en el proceso de obtener el lugar que por derecho nos corresponde. No busquemos satisfacer nuestra sed de libertad bebiendo de la copa de la amargura y el odio. Debemos conducir para siempre nuestra lucha por el camino elevado de la dignidad y la disciplina. No debemos permitir que nuestra protesta creativa degenere en violencia física. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas donde se encuentre la fuerza física con la fuerza del alma. La maravillosa nueva militancia que ha envuelto a la comunidad negra, no debe conducirnos a la desconfianza de toda la gente blanca, porque muchos de nuestros hermanos blancos, como lo evidencia su presencia aquí hoy, han llegado a comprender que su destino está unido al nuestro y su libertad está inextricablemente ligada a la nuestra. No podemos caminar solos. Y al hablar, debemos hacer la promesa de marchar siempre hacia adelante. No podemos volver atrás.
Hay quienes preguntan a los partidarios de los derechos civiles, "¿Cuándo quedarán satisfechos?"
Nunca podremos quedar satisfechos mientras nuestros cuerpos, fatigados de tanto viajar, no puedan alojarse en los moteles de las carreteras y en los hoteles de las ciudades. No podremos quedar satisfechos, mientras los negros sólo podamos trasladarnos de un gueto pequeño a un gueto más grande. Nunca podremos quedar satisfechos, mientras un negro de Misisipí no pueda votar y un negro de Nueva York considere que no hay por qué votar. No, no; no estamos satisfechos y no quedaremos satisfechos hasta que "la justicia ruede como el agua y la rectitud como una poderosa corriente".
Sé que algunos de ustedes han venido hasta aquí debido a grandes pruebas y tribulaciones. Algunos han llegado recién salidos de angostas celdas. Algunos de ustedes han llegado de sitios donde en su búsqueda de la libertad, han sido golpeados por las tormentas de la persecución y derribados por los vientos de la brutalidad policíaca. Ustedes son los veteranos del sufrimiento creativo. Continúen trabajando con la convicción de que el sufrimiento que no es merecido, es emancipador.
Regresen a Misisipí, regresen a Alabama, regresen a Georgia, regresen a Louisiana, regresen a los barrios bajos y a los guetos de nuestras ciudades del Norte, sabiendo que de alguna manera esta situación puede y será cambiada. No nos revolquemos en el valle de la desesperanza.
Hoy les digo a ustedes, amigos míos, que a pesar de las dificultades del momento, yo aún tengo un sueño. Es un sueño profundamente arraigado en el sueño "americano".
Sueño que un día esta nación se levantará y vivirá el verdadero significado de su credo: "Afirmamos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales".
Sueño que un día, en las rojas colinas de Georgia, los hijos de los antiguos esclavos y los hijos de los antiguos dueños de esclavos, se puedan sentar juntos a la mesa de la hermandad.
Sueño que un día, incluso el estado de Misisipí, un estado que se sofoca con el calor de la injusticia y de la opresión, se convertirá en un oasis de libertad y justicia.
Sueño que mis cuatro hijos vivirán un día en un país en el cual no serán juzgados por el color de su piel, sino por los rasgos de su personalidad.
¡Hoy tengo un sueño!
Sueño que un día, el estado de Alabama cuyo gobernador escupe frases de interposición entre las razas y anulación de los negros, se convierta en un sitio donde los niños y niñas negras, puedan unir sus manos con las de los niños y niñas blancas y caminar unidos, como hermanos y hermanas.
¡Hoy tengo un sueño!
Sueño que algún día los valles serán cumbres, y las colinas y montañas serán llanos, los sitios más escarpados serán nivelados y los torcidos serán enderezados, y la gloria de Dios será revelada, y se unirá todo el género humano.
Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la cual regreso al Sur. Con esta fe podremos esculpir de la montaña de la desesperanza una piedra de esperanza. Con esta fe podremos trasformar el sonido discordante de nuestra nación, en una hermosa sinfonía de fraternidad. Con esta fe podremos trabajar juntos, rezar juntos, luchar juntos, ir a la cárcel juntos, defender la libertad juntos, sabiendo que algún día seremos libres.
Ese será el día cuando todos los hijos de Dios podrán cantar el himno con un nuevo significado, "Mi país es tuyo. Dulce tierra de libertad, a tí te canto. Tierra de libertad donde mis antesecores murieron, tierra orgullo de los peregrinos, de cada costado de la montaña, que repique la libertad". Y si Estados Unidos ha de ser grande, esto tendrá que hacerse realidad.
Por eso, ¡que repique la libertad desde la cúspide de los montes prodigiosos de Nueva Hampshire! ¡Que repique la libertad desde las poderosas montañas de Nueva York! ¡Que repique la libertad desde las alturas de las Alleghenies de Pensilvania! ¡Que repique la libertad desde las Rocosas cubiertas de nieve en Colorado! ¡Que repique la libertad desde las sinuosas pendientes de California! Pero no sólo eso: ! ¡Que repique la libertad desde la Montaña de Piedra de Georgia! ¡Que repique la libertad desde la Montaña Lookout de Tennesse! ¡Que repique la libertad desde cada pequeña colina y montaña de Misisipí! "De cada costado de la montaña, que repique la libertad".
Cuando repique la libertad y la dejemos repicar en cada aldea y en cada caserío, en cada estado y en cada ciudad, podremos acelerar la llegada del día cuando todos los hijos de Dios, negros y blancos, judíos y cristianos, protestantes y católicos, puedan unir sus manos y cantar las palabras del viejo espiritual negro: "¡Libres al fin! ¡Libres al fin! Gracias a Dios omnipotente, ¡somos libres al fin!"