"Sólo sé que no sé nada" Sócrates. Aprende a interrogar razonablemente, a escuchar con atención, a responder serenamente y a callar cuando no tengas nada que decir. Cuando esto aprendas estarás andando por la senda de la sabiduría.

viernes, 26 de mayo de 2017

Tolerancia



 CUATRO FORMAS DE TOLERANCIA

Propuestas por el Maestro Hsing Yun.

El Maestro Hsing Yun nació en Jiangdu, en la provincia de Jiangsu, China, en 1927, e ingresó como novicio en un monasterio cerca de Nanjing a los doce años. Fue ordenado totalmente en 1941, y es el cuadragésimo octavo patriarca de la escuela Chan, Lin-Ji (Rinzai).
Durante la guerra civil, se trasladó a Taiwán y allí comenzó su promoción del Budismo Humanitario, un budismo que enseña que no hace falta “ir a otro lugar” para encontrar la iluminación, sino que los seres humanos podemos realizar nuestra verdadera naturaleza aquí y ahora, en este mundo. Cuando hacemos realidad el altruismo, la tolerancia, la compasión, la alegría y la ecuanimidad, estamos practicando los conceptos fundamentales del Budismo Humanitario, aquellas enseñanzas que Buda transmitiera para liberarnos del sufrimiento, y a la vez ayudando a todos los seres sentirse bien y por ende a nosotros mismos.
Fundó la orden budista internacional Fo Guang Shan cuyas 4 misiones son difundir la cultura, la educación y el servivio social a la par que la práctica religiosa. La BLIA -Asociación Internacional Luz de Buda-, organización de laicos a la Orden, también realiza numerosas obras de bien público. Siendo el Venerable Maestro Hsing Yun un franco defensor de la igualdad entre personas de todas las razas y creencias religiosas, Fo Guang Shan tiene el número más grande de monjas que cualquiera otra orden budista en la actualidad. Ha trabajado para mejorar el prestigio de la mujer en Taiwán, proporcionando y manteniendo oportunidades de educación y liderazgo.
La mayor fuerza de la humanidad, sostiene,  no consiste en armas de fuego, puños, ni en poderío militar, sino en la capacidad de tolerancia. Todo tipo de fuerza debe inclinarse delante de quien tolera.

Los cuatro principios propuestos para la tolerancia son:

1. No responder a las blasfemias

Cuando somos insultados, provocados o acusados injustamente debemos responder con el silencio. Si respondemos de la misma forma cuando somos víctimas de la blasfemia, nos igualamos con aquellos que nos insultan, rebajando nuestro nivel. Si nos mantenemos en silencio usándolo como arma contra las blasfemias, evocando la conciencia de quien las pronunció, esta fuerza es, la del silencio, es considerablemente mayor.

2. Mantenerse en calma frente a los infortunios
Cuando nos encontramos con personas que nos quieren incomodar, derrumbar u oprimir, debemos enfrentarlas con calma, evitando cualquier confrontación. No responder con un puñetazo cuando se recibe uno, ni responder con un puntapié cuando se recibe otro, pues de esta confrontación nadie sale vencedor. Si la intención es buscar venganza de un odio momentáneo, no alcanzará el éxito de grandes hazañas.

3. Compasión frente a la envidia y el odio
Frente a la envidia y el odio de otros no debemos responder jamas con odio y envidia, sino con corazón abierto y alma compasiva, ofrecer nuestra amistad y mostrarles nuestra intención pacífica, demostrando así, con educación, nuestra superioridad.

4. Gratitud frente a las difamaciones
Si alguien lo insulta y difama, no se enoje con quien lo provocó, sino acuérdese de los beneficios que esa persona le proporcionó en el pasado y sea agradecido por eso. Principalmente, no se olvide de que en el fango más inmundo crece la impecable flor de loto. Cuanto más oscuro es el lugar, mayor es la necesidad de mantener encendida la luz del alma. Por lo tanto, ante las difamaciones, aquellos que nos difaman deben ser influenciados con ética, compasión y misericordia; solamente así la superaremos, con moralidad y tolerancia.

El verdadero vencedor tiene la fuerza de la tolerancia y el coraje de asumirla frente a los insultos, los atropellos y las opresiones.




viernes, 19 de mayo de 2017

Poema: Peregrino del invierno


PEREGRINO DEL INVIERNO

Peregrino del Invierno
cierta noche en Buenos Aires;
alimentado, bebido...
y abrigado en mi ropaje
caminaba por Congreso.
¡Allí donde el pueblo hace 
leyes con su pensamiento!
Umbral tras umbral había
hombres pobres que dormían
con el mármol como lecho;
protegidos por cartones
o algún cobertor desecho.
En él ultimo portal,
solo, dormitaba un perro,
enrollado y aterido
luchando contra el invierno.
Tuve para el animal
frases de piadoso afecto
y una caricia extendida
que simuló él ignorar.
Seguí entonces mi camino
rumbo al bullicioso Centro,
pero al cruzar una calle
vi que me seguía el perro;
me incliné y acaricié
su hocico canoso y viejo.
Esta vez logró entender
mi importante sentimiento;
y rozando con su rostro
mi bien abrigado cuerpo;
con gratitud amorosa
-el can devolvió mi gesto-.

Nada pedí ni entregué,
entonces fue que pensé:
-Debo darle de comer.
Fui seguido por el perro,
en busca de una cantina
que ya caliente y humeante
tuviera su chimenea.
Poco antes de llegar
en medio de la vereda
él se volvió a echar
y yo lo deje en espera.

Al cantinero ordené
qué urgentemente sirviera
carne, que ahí cocinaba,
en deshechable bandeja.
Con el alimento en mano
salí de nuevo a la calle
sólo para descubrir
que mi amigo ya no estaba.

Lo busqué, sin mucha suerte...
crucé de nuevo la calle
y su inmensa soledad
me hizo sentir el frío
de la indiferencia humana.
¿Qué hacer con esta comida?
-empezaba a preguntarme-
Cuando vi en otros umbrales
más personas en la calle.

Me dirigí al más anciano
y le entregué la bandeja.
“Muchas gracias, buen señor.”
Dijo, somnolientamente.
«No soy dueño de tus gracias».
Le contesté, con afecto.
“¿Puedo saber quién te ha enviado?
o a quién debo agradecer?”
Preguntó aquel desdichado.
«Ningún humano me ha enviado,
tampoco estaba enterado
del hambre que tú padeces».
-Contesté como apurado-.
“Entonces, dígame ¿a quién
esto debo agradecer?”
-volvió el viejo a preguntar-
Para calmar su insistencia
le dije: «Cerca de aquí
hay un ángel admirable
velando siempre por ti».
¡Vida frágil y cambiante
cuando sufriendo yo esté
que Dios recuerde esa noche
donde recuperé mi fe!.
Felipe Evangelista
(Argentina)

sábado, 13 de mayo de 2017

PIGMALIÓN Y GALATEA
En una de las muchas versiones del mito griego sobre Pigmalión y Galatea, se cuenta que durante bastante tiempo Pigmalión, Rey de Chipre, había buscado una esposa cuya belleza correspondiera con su ideal de la mujer perfecta. Al fin decidió que permanecería soltero y dedicaría todo su tiempo y el amor que sentía dentro de sí a la creación de las más hermosas estatuas.

Al rey le gustaban las mujeres, las consideraba sagradas por ser recipiendiarias de la creación, de la vida humana y vivió en soledad durante años. Cansado de la situación en la que estaba, empezó a esculpir una estatua de mujer con rasgos perfectos y hermosos. Así, realizó la estatua de una joven, a la que llamó Galatea, tan perfecta y tan hermosa que se enamoró de ella perdidamente. Soñó que la estatua cobraba vida. El rey se sentía atraído por su propia obra, y no podía dejar de pensar en su amada de marfil.
En una de las grandes celebraciones en honor a la diosa Venus que se celebraba en la isla, Pigmalión suplicó a la diosa que diera vida a su amada estatua. La diosa, que estaba dispuesta a atenderlo, elevó la llama del altar del escultor tres veces más alto que la de otros altares. Pigmalión no entendió la señal y regreso a casa decepcionado. Al llegar a casa, contempló la estatua durante horas. Después de mucho tiempo, el artista se levantó y besó a la estatua. Pigmalión ya no sintió los helados labios de marfil, sino una suave y cálida piel en sus labios. Volvió a besarla, y la estatua cobró vida, enamorándose apasionadamente de su creador. Venus terminó de complacer al rey concediéndole a su amada el don de la fertilidad.
Moraleja: Hacer la vida con Amor rinde los mejores y más abundantes frutos. Los dioses siempre premian la perseverancia y el amor con que se transita el sendero de la vida en aras de los supremos ideales que inspiran la obra humana.

domingo, 7 de mayo de 2017

Poema: Mentiras de la Existencia

Mentiras de la Existencia

¡Qué triste es vivir soñando
en un mundo que no existe!
Y qué triste
ir viviendo y caminando,
sin fe en nuestros delirios,
 de la razón con los ojos
que si hay en la vida lirios,
 son muchos más los abrojos.

Nace el hombre, y al momento
se lanza tras la esperanza,
que no alcanza
porque no se alcanza el viento;
y corre, corre, y no mira
al ir en pos de la gloria
que es la gloria una mentira
tan bella como ilusoria.

¡No ve al correr como loco
tras la dicha y los amores,
que son flores
que duran poco, muy poco!
¡No ve cuando se entusiasma
con la fortuna que anhela,
que es la fortuna un fantasma
que cuando se toca vuela!

Y que la vida es un sueño
del que, si al fin despertamos,
encontramos
el mayor placer pequeño;
pues son tan fuertes los males
de la existencia en la senda,
que corren allí a raudales
las lágrimas en ofrenda.

Los goces nacen y mueren
como puras azucenas,
mas las penas
viven siempre y siempre hieren;
y cuando vuelve la calma
con las ilusiones bellas,
su lugar dentro del alma
queda ocupado por ellas.

Porque al volar los amores
dejan una herida abierta
que es la puerta
por donde entran los dolores;
sucediendo en la jornada
de nuestra azarosa vida
que es para el pesar "entrada"
lo que para el bien "salida".

Y todos sufren y lloran
sin que una queja profieran,
porque esperan
¡hallar la ilusión que adoran!...
Y no mira el hombre triste
cuando tras la dicha corre,
que sólo el dolor existe
sin que haya bien que lo borre.

No ve que es un fatuo fuego
la pasión en que se abrasa,
luz que pasa
como relámpago, luego:
y no ve que los deseos
de su mente acalorada
no son sino devaneos,
no son más que sombra, nada.

Que es el amor tan ligero
cual la amistad que mancilla
porque brilla
sólo a la luz del dinero;
y no ve cuando se lanza
loco tras de su creencia,
que son la fe y la esperanza,
mentiras de la existencia.

Manuel Acuña
(México)

Poema: Una lágrima


UNA LÁGRIMA

Antonio Plaza
(México)

Yo, mujer, te adoré con el delirio
con que adoran los ángeles a Dios;
eras, mujer, el pudoroso lirio
que en los jardines del Edén brotó.

Eras la estrella que radió en Oriente,
argentando mi cielo con su luz;
eras divina cual de Dios la frente;
eras la virgen de mis sueños, tú.

Eras la flor que en mi fatal camino 
escondida entre abrojos encontré,
y el néctar de su cáliz purpurino,
delirante de amor, loco apuré.

Eras de mi alma la sublime esencia;
me fascinaste como al Inca el sol;
eras tú de mi amor santa creencia;
eras, en fin, mujer, mi salvación.

Bajo prisma brillante de colores
me hiciste el universo contemplar,
y a tu lado soñé de luz y flores 
en Edén transparente de cristal.

En éxtasis de amor, loco de celos,
con tu imagen soñando me embriagué:
y linda cual reina de los cielos,
con los ojos del alma te miré.

II

¿No recuerdas, mujer, cuando de hinojos
yo juntaba mi frente con tu frente,
tomando un beso de tus labios rojos,
y la luna miré, como en la fuente,
reproducirse en tus divinos ojos?

¿No recuerdas, mujer, cuando extasiada
al penetrar de amor en el sagrario,
languideció tu angélica mirada? . . .
tú eras una flor, flor perfumada;
yo derramé la vida en tu nectario.

III

¡Mas todo es ilusión! ¡Todo se agota!
Nace la espina con flor; ¿qué quieres?
de ponzoña letal cayó una gota
y el cáliz amargo de los placeres.

Los gratos sueños que la amante embriagan
fantasmas son que al despertar se alejan;
y si un instante al corazón halagan,
eterna herida al corazón le dejan.

Tal es del hombre la terrible historia;
tal de mentira su fugaz ventura:
tras un instante de mundana gloria
amarga hiel el corazón apura.

Por eso al fin sin esperanza, triste,
murió mi corazón con su delirio;
y al expirar, mujer, tú le pusiste
la punzante corona del martirio.

Y seco yace en lecho funerario
el pobre corazón que hiciste trizas;
tu amor le puso el tétrico sudario,
y un altar te levantan sus cenizas.

Tras de la dicha que veló el misterio,
siguió cual sombra el torcedor maldito,
trocando el cielo en triste cementerio. . .
confórmate, mujer. . . ¡estaba escrito!

miércoles, 3 de mayo de 2017


CÓDIGO DEONTOLÓGICO

Con motivo del desempeño escolar observado durante el segundo lapso del presente año escolar 2016-2017, recordaba con inusitada frecuencia palabras que habitualmente nos decía el Prof. José Luis Peña Dávila, fundador de la Unidad Educativa “Libertador” y a quien considero Eterno Director General de esta Institución, a quien ofrendó los mejores años de su fructífera existencia y deja como legado inapreciable a la comunidad de Turmero esta ilustre casa de estudios; nos decía mucho el Prof. Peña Dávila que siempre hay que estar pendiente del Código Deontológico en el ejercicio de la profesión docente y por ello- agregaba- hay que asumirlo como “un latiguillo” en cada reunión de trabajo con profesores y maestros para sembrarlo en cada conciencia y avanzar cada vez más hacia una educación de calidad, sustentada en verdaderos valores.
Entre estos valores, diría que universales, está el tiempo, y hay que asumir que siempre hay tiempo, solo tenemos que buscarlo y dárselo al compromiso, a la responsabilidad, a la obligación, al deber, cualquiera que este sea.
Aunque nadie establece normas sino la vida, la vida sin normas pierde forma y tenemos que entender: la forma no se pierde con abrirnos, que abrirnos no es amar indiscriminadamente, que no está prohibido amar, que también se puede odiar, que el odio y el amor son afectos, que la agresión gratuita o sin causa, hiere mucho, pero las heridas se cierran, que las puertas no deben cerrarse, que la mayor puerta es el afecto, que los afectos nos definen, que definirse no es remar contra la corriente, que no por afincarnos se hace más fuerte el trazo que se dibuja, que buscar un equilibrio no implica ser tibio, que negar palabras implica abrir distancias, que encontrarse es muy hermoso, que la niñez y la adolescencia es la etapa más hermosa de la vida. Que el por qué de los niños tiene un porque, que querer saber de alguien no es solo curiosidad, que querer saber todo de todos es curiosidad malsana, que nunca está de más agradecer, que la autodeterminación no es hacer las cosas solo, que nadie quiere estar solo, que para no estar solo hay que dar, que para dar debimos recibir antes, que para que nos den debemos saber cómo pedir, que saber pedir no es regalarse, que regalarse es, en definitiva, no quererse, que para que nos quieran debemos demostrar que somos, que para que alguien sea hay que ayudarlo, que para ayudar hay que saber alentar y apoyar, que adular no es ayudar, que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara, que las cosas cara a cara son honestas, que nadie es honesto porque no roba, que el que roba no es ladrón por placer, que cuando no hay placer en las cosas, no se está viviendo, que para sentir la vida no hay que olvidarse que existe la muerte, que se puede estar muerto pero en vida, que se siente con el cuerpo, con el alma y con la mente, que con los oídos se escucha, que cuesta ser sensible y no herirse, que herirse no es desangrarse, que para no ser heridos levantamos muros, que sería mejor construir puentes, que sobre ellos se va a la otra orilla, y también se vuelve, que volver no implica retroceder, que retroceder también puede implicar avanzar
Amiga, Amigo:
¿Cómo hacerte saber que las normas, los criterios y los principios de todo Código Deontológico se basan en el Amor y están destinados a garantizarte la calidad de tu misión en la vida, sea cual sea tu misión, sea de padre, madre, maestro, profesor, médico, periodista, abogado, estudiante, hijo...?

Prof. Gonzalo V. Solano L

miércoles, 12 de abril de 2017

POEMAS: Jesús


JESÚS
Amado Nervo

Jesús no vino al mundo de "los cielos".
Vino del propio fondo de las almas;
de donde anida el yo: de las regiones
internas del Espíritu.

¿Por qué buscarle encima de las nubes?
Las nubes no son el trono de los dioses.
¿Por qué buscarle en los candentes astros?
Llamas son como el sol que nos alumbra,
orbes, de gases inflamados... Llamas
nomás. ¿Por qué buscarle en los planetas?
Globos son como el nuestro, iluminados
por una estrella en cuyo torno giran.

Jesús vino de donde
vienen los pensamientos más profundos
y el más remoto instinto.
No descendió: emergió del océano
sin fin del subconsciente;
volvió a él, y ahí está, sereno y puro.
Era y es un eón. El que se adentra
osado en el abismo
sin playas de sí mismo,
con la luz del amor, ese le encuentra.

jueves, 6 de abril de 2017

Saime

Situación de adolescentes 

EL adolescente  Angel Aguilera de 17 años  de edad , titular de la cédula de identidad Nro. V-27.520.297  estudiante de 5to año del U.E.P.  "COLEGIO LIBERTADOR" Turmero Edo. Aragua no ha podido ser incluido  al Sistema Nacional de Ingreso 2017 de la OPSU,  debido a que su documento de identidad no aparece registrado  en el sistema SAIME, en ese sentido en fecha 22/03/2017 ,  desconociendo el caso previamente, se realizo el tramite solicitado por este organismo para su inclusión en el  sistema,  y de acuerdo a  información suministrada por la Oficina SAIME sede del  Limón Maracay,   es un proceso  muy lento que puede tardar meses,  y  es realizado directamente  por la oficina de  Caracas.  

Igualmente hacemos de su conocimiento que  hemos acudido a otras instancias como la Lopna y Zona Educativa de Aragua, pero de acuerdo a la información emanada por  estos organismos,   esta situación  es ajena a sus competencias.

Cabe destacar que en  los actuales momentos el mencionado adolescente se encuentra realizando el  proceso de admisión 2016-2017 para ingresar a la Academia Militar del Ejercito Bolivariano,  y entre los requisitos exigidos por dicha Institución está la inscripción en la OPSU.    

 

Esta situación ha traído como consecuencia la imposibilidad  de entrar  al Sistema Nacional de Ingreso 2017,  ya que  la fase de registro culmina el 7 de abril de 2017, y en consecuencia quedara  fuera del proceso de admisión superior al que esta optando en estos momentos.

 

Nota: El mismo caso se repite con la adolescente Melanie Rojas C.I: 27.611.579 de la misma Institución.  

 

 

Por lo planteado anteriormente acudo ante sus instancias  a fin de  buscar una solución ante lo expuesto,  agradeciendo de ante mano todas  las gestiones que puedan hacer ante este caso, me despido,

 

Atentamente

Sra.  Marisela Teran

Representante Legal

C.I: 11.052.478

Celular: 0412-9430505

domingo, 2 de abril de 2017

Balada de Hans y Jenny

Balada de Hans y Jenny
Aquiles Nazoa

Verdaderamente, nunca fue tan claro el amor
 como cuando Hans Christian Andersen amó a Jenny Lind, 
el Ruiseñor de Suecia.

Hans y Jenny eran soñadores y hermosos, 
y su amor compartían
 como dos colegiales comparten sus almendras.

Amar a Jenny era como ir comiéndose una manzana bajo la lluvia. Era estar en el campo
 y descubrir que hoy amanecieron maduras las cerezas.

Hans solía contarle fantásticas historias del tiempo en que los témpanos eran los grandes osos del mar. 
Y cuando venía la primavera, 
él le cubría con silvestres tusílagos las trenzas.

La mirada de Jenny poblaba de dominicales colores el paisaje.
 Bien pudo Jenny Lind haber nacido en una caja de acuarelas.

Hans tenía una caja de música en el corazón, y una pipa de espuma que Jenny le diera.

A veces los dos salían de viaje por rumbos distintos. Pero seguían amándose en el encuentro de las cosas menudas de la tierra.

Por ejemplo, Hans reconocía y amaba a Jenny en la transparencia de las
fuentes y en la mirada de los niños y en las hojas secas.

Jenny reconocía y amaba a Hans en las barbas de los mendigos y en el perfume del pan tierno y en las más humildes monedas.

Porque el amor de Hans y Jenny era íntimo y dulce como el primer día de invierno en la escuela.
Jenny cantaba las antiguas baladas nórdicas con infinita tristeza.


Una vez la escucharon unos estudiantes americanos, 
y por la noche todos lloraron de ternura sobre un mapa de Suecia.
Y es que cuando Jenny cantaba, 
era el amor de Hans lo que cantaba en ella.

Una vez hizo Hans un largo viaje 
y a los cinco años estuvo de vuelta.

Y fue a ver a Jenny y la encontró sentada, 
juntas las manos, 
en la actitud tranquila de una muchacha ciega.

Jenny estaba casada 
y tenía dos niños sencillamente hermosos como ella.

Pero Hans siguió amándola hasta la muerte, 
en su pipa de espuma y en la llegada del otoño
y en el color de las frambuesas.

Y siguió Jenny amando a Hans 
en los ojos de los mendigos
 y en las más humildes monedas.


Porque verdaderamente, 
nunca fue tan hermoso el amor como cuando Hans Christian Andersen amó a Jenny Lind,
 el Ruiseñor de Suecia.

Pergaminos del Mar Muerto

PERGAMINOS DEL MAR MUERTO

El Gran Rollo de Isaías (1QIsaa) es uno de los primeros siete manuscritos descubiertos en Qumrán en 1947. Con una longitud de 7,34 m es el manuscrito bíblico más largo y mejor conservado de todos y el único que ha llegado a nosotros prácticamente completo. Consta de 54 columnas que contienen los 66 capítulos de la versión hebrea del libro de Isaías y es uno de los manuscritos más antiguos encontrados en el desierto de Judea. Datado aproximadamente del 125 antes de era común, es por tanto mil años más antiguo que los primeros manuscritos de la Biblia hebrea conocidos hasta el descubrimiento de Qumrán.
Los Manuscritos, Pergaminos del Mar Muerto o Rollos de Qumrán, fueron encontrados en grutas situadas en Qumrán, a orillas del mar Muerto, son una colección de 972 manuscritos. La mayoría data entre los años 250 a. C. y 66 d. C., antes de la destrucción del segundo Templo de Jerusalén por los romanos en el año 70 d. C.

El Gran Rollo de Isaías (1QIsaa) es uno de los primeros siete manuscritos descubiertos en Qumrán en 1947. Con una longitud de 7,34 m es el manuscrito bíblico más largo y mejor conservado de todos y el único que ha llegado a nosotros prácticamente completo. Consta de 54 columnas que contienen los 66 capítulos de la versión hebrea del libro de Isaías y es uno de los manuscritos más antiguos encontrados en el desierto de Judea. Datado aproximadamente del 125 antes de era común, es por tanto mil años más antiguo que los primeros manuscritos de la Biblia hebrea conocidos hasta el descubrimiento de Qumrán.
Juma comenzaba a ponerse nervioso. Algunas de sus cabras estaban subiendo demasiado alto en los acantilados. Entonces decidió subir él mismo hasta donde estaban para traerlas de regreso. Desconocía que, al comenzar su escalada ese día de Enero de 1947, aquellas cabras extraviadas lo involucrarían en lo que sería "el descubrimiento arqueológico más grande del siglo veinte". Estos pensamientos estaban muy lejos de su mente cuando vio dos pequeñas aberturas de una de las miles de cuevas en aquellos áridos acantilados en la costa noreste del Mar Muerto.

El Comentario a Habacuc (Pesher Habacuc, 1QpHab) se ha preservado en su práctica totalidad. Tiene una longitud de 1,48 m. y es uno de los siete primeros manuscritos descubiertos en 1947 en las cuevas de Qumrán. La obra interpreta los dos primeros capítulos del libro del profeta Habacuc a lo largo de 13 columnas escritas en hebreo en escritura cuadrada herodiana. Una de las características del manuscrito es que el tetragrama o nombre divino aparece escrito en caracteres hebreos antiguos (paleohebreo), a diferencia del resto del texto. La datación del manuscrito se corresponde a la segunda mitad del siglo I antes de la era común.
Juma Arrojó una piedra por una de las aberturas, lo cual produjo un sonido inesperado que lo sorprendió; que más podía haber en esas cuevas que un tesoro. Llamó a sus primos, Khalil y Mohammed quienes subieron a escuchar la excitante historia. Sin embargo, se estaba haciendo tarde y había que arrear las cabras. Regresarían al siguiente día.

El manuscrito del Rollo del Templo (11Q19) fue descubierto en 1956 en la Cueva 11, situada a unos dos kilómetros al norte de Khirbet Qumrán. Está escrito en hebreo en escritura herodiana cuadrada de finales del Segundo Templo, aproximadamente para finales del siglo I antes de la era común o de la primera mitad del siglo I de nuestra era. El pergamino es extremadamente fino: con apenas una décima de milímetro de grosor, es el manuscrito más delgado de todos cuantos se han hallado en las cuevas de Qumrán. Además de esta copia, se han conservado otros dos ejemplares de la obra: una segunda copia encontrada también en la Cueva 11 (1Q20) y algunos fragmentos hallados en la Cueva 4 (4QRollo del Templob [4Q524]). Se estima que los tres manuscritos son copias de una obra original que habría sido compuesta en la tierra de Israel durante la segunda mitad del siglo II antes de la era común (después del año 120, quizás durante el reinado de Juan Hircano I).
 Con una longitud de 8,146 m, el Rollo del Templo (1Q19) es el manuscrito más largo de todos los encontrados en Qumrán. Está compuesto por 18 hojas de pergamino, cada una de las cuales contiene tres o cuatro columnas escritas y se puede apreciar con claridad cómo la segunda mitad del pergamino está considerablemente mejor conservada que la primera. Ello se debe a que, al estar enrollado, la parte externa del manuscrito correspondiente al inicio de la obra se vio más dañada que las partes interiores, correspondientes a la segunda mitad.
El más joven de los tres, Mohammed, despertó al día siguiente antes que sus compañeros "busca tesoros" y se encaminó a la cueva. El piso de cueva estaba cubierto con escombros, incluyendo cerámica rota. Sobre la pared había una cantidad de jarras delgadas, de las cuales algunas todavía tenían sus cubiertas de forma redonda. Impacientemente, comenzó a explorar el interior de cada jarra, pero no encontró ningún tesoro.  sólo algunos pergaminos amarrados con trapos y verduzcos por el tiempo. Más tarde al regresar con sus primos, les dio las malas nuevas, no había ningún tesoro.

Los pergaminos que estos niños beduinos sacaron de aquella obscura cueva aquel día y los días sucesivos serían reconocidos como el mayor tesoro manuscrito jamás encontrad, fueron los primeros siete manuscritos de los Pergaminos del Mar Muerto.

La Regla de la Comunidad (1QS) es la sección principal de uno de los primeros siete manuscritos encontrados en 1947 en la Cueva 1 de Qumrán. Escrito en escritura hasmonea cuadrada, fue copiado entre el año 100 y el 75 antes de la era común.
El conjunto de manuscritos era miles de años más antiguos que el texto hebreo más viejo de la Biblia. (De los cuales muchos habían sido escritos 100 años antes del nacimiento de Jesús). Estos pergaminos revolucionarían al mundo arqueológico y le darían a un equipo de traductores una tarea gigantesca que aún hoy en día no se termina.

Después de colgar de un poste de una tienda beduina por cierto periodo de tiempo, los siete pergaminos originales fueron vendidos por separado a dos anticuarios árabes en Belén. De ahí cuatro fueron vendidos (por una pequeña cantidad) a Athanasius Samuel, sirio ortodoxo metropolitano en el monasterio de San Marco en la vieja ciudad de Jerusalén.

Estudiosos de la Escuela Americana de Investigación Oriental, quienes los examinaron, fueron los primeros en darse cuenta de su antigüedad. John Trever las fotografió a detalle y el gran arqueólogo William F. Albright pronto anunciaría que los rollos pertenecían al periodo entre 200 años a.C. y 200 años d.C. Entonces se hicieron los primeros anuncios de que los manuscritos más viejos jamás descubiertos habían sido encontrados en el desierto de Judá.

Tres de los manuscritos encontrados por los muchachos beduinos fueron vendidos a E. L. Sukenik, arqueólogo de la Universidad Hebrea y padre de Yigal Yadin (general del ejército israelí quien después se convertiría en un famoso arqueólogo y excavador de Masada y Hazor). Debe notarse que el drama de estos eventos fue acentuado debido a estos eran los últimos días del periodo del mandato británico en Palestina. Y las tensiones entre la población árabe y judía eran muy grandes. Esto hizo que el examen de los manuscritos por lo académicos fuera extremadamente peligrosa.

Finalmente todos los manuscritos llegaron a la Universidad Hebrea.. Después de haber recorrido los Estados Unidos con sus cuatro pergaminos y no haber encontrado comprador interesado, Metropolitan Samuel publica un anuncio en el Wall Street Journal. Por coincidencia, Yigal Yadin se encontraba en Nueva York y leyó el mensaje en el diario. A través de intermediarios pudo comprar estos invaluables manuscritos por una cantidad cercana a los $250,000 USD.

En Febrero de 1955 el Primer Ministro de Israel anuncia que el Estado de Israel había comprado los pergaminos y los siete (incluyendo los comprados anteriormente por el profesor Sukenik) se conservarían en un museo especial de la Universidad Hebrea llamado Santuario del Libro, donde se pueden ver el día de hoy.

Mar Muerto
El anuncio sobre los manuscritos motivó fervorosas búsquedas en el área del descubrimiento original. Una expedición arqueológica oficial se inició en 1949 la cual eventualmente resultó en el descubrimiento de 10 cuevas adicionales que también contenían pergaminos. Entonces los arqueólogos desviaron su atención a una cercana ruina llamada "Khirbet (Ruinas de) Qumran", la cual se asume son los restos de una vieja fortaleza romana. Después de etapas de excavación intensa, los académicos no tenían duda alguna de que los manuscritos tuvieran su origen en esa comunidad que floreció entre los años 125 a.C. y 68 d.C.
Los pergaminos habían sido guardados de forma precipitada en las cuevas mientras que la comunidad huía de la invasión del ejército romano, quien se encontraba en Judea para acabar con la revuelta judía de los años 66 a 70 d.C.

Las ruinas de Qumran revelan que un grupo sustancial de judíos vivía en esta comunidad. Bodegas, acueductos, baños rituales y un salón de asambleas fueron todos descubiertos. Uno de los cuartos más interesantes es el escritorium, identificado por dos tinteros y algunas bancas para los escribas. Fue en este cuarto donde muchos, sino  todos, los manuscritos fueron copiados.

Tan pronto se dio el anuncio del descubrimiento de los pergaminos, los debates de su significado y origen comenzaron y aumentaron cuando el contenido de los manuscritos fue revelado.

Los siete manuscritos originales, de la que se ha llamado "cueva 1" comprenden: 1) Una copia bien conservada de la profecía de Isaías completa --la copia más vieja de un libro del Antiguo Testamento jamás descubierta; 2) otro fragmento de Isaías; 3) Un comentario de los dos primeros capítulos de Habacuc --el comentarista explica el libro alegóricamente en términos de la hermandad Qumran; 4) El "Manual de la Disciplina" o "Norma de la Comunidad" --la más importante fuente de información acerca de la secta religiosa en Qumran --describe los requisitos para aquellos que deseen ingresar a la hermandad; 5) los "Himnos de Acción de Gracias" una colección de “salmos” devocionales de acción de gracias y alabanza a Dios; 6) el libro de Génesis parafraseado en arameo; y 7) la "Norma de Guerra" que trata de la lucha de los "hijos de la luz" (los hombres de Qumran) y "los hijos de las tinieblas" (los romanos?) a ocurrir en los "últimos días", los cuales los hombres de Qumran creían que estaban por llegar.

Esos siete pergaminos originales eran sólo el principio. Más de 600 pergaminos y miles de fragmentos han sido encontrados en las 11 cuevas del área de Qumran. Fragmentos de todos los libros Bíblicos han sido encontrados excepto Esther, así como muchos otros textos no bíblicos.

Uno de los hallazgos más fascinantes fue un pergamino de cobre el cual tuvo que se cortado en tiras para poder ser abierto, el cual contenía una lista de 60 tesoros localizados en varias partes de Judea (ninguno de los cuales ha sido encontrado). Otro pergamino, el cual fué recuperado por arqueólogos israelíes en 1967 de un vendedor de antigüedades en Belén, describe con lujo de detalles como es que la comunidad veía un elaborado templo para rituales. Esta ha sido llamado apropiadamente "El Pergamino del Templo".

El contenido de los Pergaminos del Mar Muerto indica que los autores eran un grupo de sacerdotes que mantenían una vida comunal estrictamente dedicada a Dios. Su líder era llamado el "Maestro Justo". Se veían a sí mismos como los únicos realmente elegidos de Israel --sólo ellos eran fieles a la ley.

Se opusieron al "Sacerdote Cruel" --alto sacerdote judío en Jerusalén quien representaba el establecimiento y quien los había perseguido de alguna manera. Este sacerdote cruel fue probablemente uno de los legisladores macabeos quien ilegítimamente asumió la posición de alto sacerdote entre los años 150 y 140 a.C. La mayoría de los estudiosos han identificado a la hermandad Qumran como los Esenes, una secta judía descrita en los dias de Jesús por Josefo y Filo.

Quienes quieran que hayan sido los hombres de Qumran, sus escritos nos proveen de un cuadro histórico maravilloso del mundo religioso al cual Jesús vino. Algunos han tratado de encontrar paralelismos entre las figuras de los pergaminos y Juan el Bautista o Jesús, pero un análisis objetivo de dichos paralelismos revelan que las diferencias son mayores que las similitudes. Cualquier contacto de Jesús con Qumran es completamente especulativo y casi improbable. La sugerencia de que Juan el Bautista haya pasado algún tiempo con la comunidad Qumran es posible ya que los Evangelios nos dicen que él pasó un tiempo considerable en el desierto cerca del área donde la comunidad Qumran se localizaba. (Mateo 3:1-3, Marcos 1:4, Lucas 1:80; 3:2-3). El mensaje de Juan, de cualquier forma, difiera marcadamente del de la hermandad Qumran. El único punto común fué que ambos enseñaron que el "Reino de Dios" estaba por venir.

Una de las contribuciones más importantes de los Pergaminos del Mar Muerto son los numerosos manuscritos Bíblicos que han sido descubiertos. Hasta los descubrimientos de Qumran, los manuscritos de Escrituras Hebreas más antiguos eran copias de los siglos 9 y 10 d.C., de un grupo de escribas judío llamado los Masoretes. Ahora tenemos manuscritos 1,000 años más viejos aproximadamente. La asombrosa verdad es que estos manuscritos son casi idénticos. Esto es un firme ejemplo del cuidado que los escribas judíos ponían a través de los siglos en un esfuerzo por copiar las Santas Escrituras.

Los hombres de Qumran creían fervientemente en la doctrina de "Las últimas cosas". Habían huido al desierto y se preparaban para el juicio inminente cuando sus enemigos fueran derrotados y ellos, escogidos de Dios, fueran finalmente victoriosos de acuerdo con las predicciones de los profetas. Fue en conexión con estos eventos del último tiempo que surge una de las enseñanzas más fascinantes de esta secta. La esperanza mesiánica se encontraba profundamente arraigada en el pensamiento de la hermandad. De hecho, las evidencias muestran que creían en tres mesías -uno profeta, otro sacerdote y un tercero rey o príncipe.

En el documento llamado el "Manual de la Disciplina" o "Ley de la Comunidad", se establece que el creyente debe continuar viviendo bajo la ley "hasta la llegada del profeta y los ungidos (mesías) de Aarón e Israel"(columna 9, línea 11). Estas tres figuras aparecerían con anticipación a la era para la cual la comunidad se estaba preparando.

En otro documento encontrado en la cueva cuatro y conocido como el “Testimonio”, se mencionan un número de pasajes del Viejo Testamento que forman las bases de las expectaciones mesiánicas. La primera es una cita de Deuteronomio 18:18-19 donde Dios le dice a Moisés: "profeta levantaré de en medio de sus hermanos, como tú". Después viene una cita de Números 24:15-17, donde Balaam prevé el levantamiento de un príncipe conquistador. "Y se levantará cetro de Israel, y herirá las sienes de Moab". El tercer pasaje es la bendición pronunciada por Moisés sobre la tribu de Leví (la tribu sacerdotal) en Deuteronomio 33:8-11. Por la forma como estos pasajes están agrupados nos dice que el escritor esperaba el advenimiento de un gran profeta, un gran príncipe o un gran sacerdote.

Hubo tres individuos en el Viejo Testamento a los que se refería como "mis ungidos" --el profeta, el sacerdote y el rey (refiérase a Éxodo 29:29; 1 Samuel 16:13, 24:6; 1 Reyes 19:16; Salmos 105:15). Cada uno de ellos fue consagrado a su trabajo a través de una unción de aceite. La palabra hebrea para “ungido” es “meshiach”, de donde deriva la palabra mesías.

La maravillosa verdad de la doctrina del Mesías del Nuevo Testamento es que cada uno de estos tres oficios encuentran su realización en la persona y trabajo de Jesús de Nazaret La gente se maravillaba cuando alimentaba a las multitudes y decían "esto es verdad sobre ese profeta que ha de venir a este mundo" (Juan 6:14; Juan 7:40; Hechos 3:22, 7:37). Jesús también fue un sacerdote, no de la orden de Leví, pero de la orden de Melquisedec (Salmos 110:4; Hebreos 7), quien se ofreció a sí mismo como sacrificio e intercede por nosotros en la presencia de Su Padre (Hebreos 9:24-26, 10:11-12). Jesús fue también anunciado como el que recibiría "el trono de Su Padre David. Y el reinará sobre la casa de Jacob por siempre, y su reino no tendrá final". (Lucas 1:32-33). El será aclamado "Rey de Reyes, Señor de Señores" (Apocalipsis 19:16).

Un manuscrito más que ha salido a la luz en los años recientes provee de un fascinante antecedente a la esperanza mesiánica del Nuevo Testamento. Ha sido reconstruido a partir de doce pequeños fragmentos, formando menos de dos columnas de escritos; pero es suficiente para comprender su breve contenido. Es sobre la predicción del nacimiento de un Admirable Niño, posiblemente descrito en Isaías 9:6-7 "Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado… y se llamará su nombre Admirable". Este niño tendrá marcas especiales en su cuerpo y se distinguirá por su sabiduría e inteligencia. Será capaz de probar los secretos de todas las criaturas vivientes e inaugurará la nueva era que el ferviente creyente ha estado esperando.

El Gran Rollo de Isaías (1QIsaa) es uno de los primeros siete manuscritos descubiertos en Qumrán en 1947. Con una longitud de 7,34 m es el manuscrito bíblico más largo y mejor conservado de todos y el único que ha llegado a nosotros prácticamente completo. Consta de 54 columnas que contienen los 66 capítulos de la versión hebrea del libro de Isaías y es uno de los manuscritos más antiguos encontrados en el desierto de Judea. Datado aproximadamente del 125 antes de era común, es por tanto mil años más antiguo que los primeros manuscritos de la Biblia hebrea conocidos hasta el descubrimiento de Qumrán.

FUENTES:
1.- http://www.christiananswers.net/spanish/q-abr/abr-a023s.html
2.- http://dss.collections.imj.org.il/es/home